En la obra la fiesta por los muertos y sus rituales son el vehículo apropiado para escuchar a la
protagonista hablar de su agonía, de su pintura, del tequila como infusión de fuerza, de la fiesta como
arma contra el dolor, de vivir la vida a pesar de todo.
Xilitla es una palabra de origen náhuatl (cili-tlán) que significa lugar de caracoles. Cuenta con vegetación selvática; por su particular forma, su punto más alto se denomina La Silleta, ya que se asemeja una silla o a un dedo pulgar levantado.