El número de marzo-abril presenta un artículo que contribuye a entender mejor el fenómeno de luz que se aprecia más allá de los días equinocciales
Se basa en estudios de los arqueoastrónomos Orlando Casares Contreras, Arturo Montero García, Jesús Galindo Trejo y David Wood Cano
Uno de los sucesos que ha hecho popular a El Castillo de Chichén Itzá es la hierofanía conocida como el descenso de Kukulcán, en la que se aprecia una serpiente de luz solar deslizándose a lo largo de la balaustrada noroeste del edificio, que culmina con la iluminación de su cabeza pétrea, al pie de la pirámide, la cual inicialmente se propuso para los días equinocciales.