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Museos 2017-05-30 17:59

El Museo de Arte Carrillo Gil invita a recorrer la exposición Orozco y Los Teules, 1947

Hasta el 6 de agosto



El Museo de Arte Carrillo Gil invita a recorrer la exposición Orozco y Los



Teules, 1947







ï‚· Se integra de alrededor de 43 obras, entre pinturas, acuarelas y dibujos,



creadas por José Clemente Orozco





Una mirada pictórica de la Conquista de México es lo que el público encontrará en



la exposición Orozco y Los Teules, 1947 que se presenta en el Museo de Arte



Carrillo Gil.







La muestra está basada en la exhibición que el muralista José Clemente



Orozco presentó en octubre de 1947 en El Colegio Nacional y que tituló Los



Teules, y que fue creada con el objetivo de narrar visualmente la Conquista de



México.







La muestra tuvo como inspiración la Historia verdadera de la conquista de la



Nueva España, crónica que recoge el relato testimonial del soldado español Bernal



Díaz del Castillo.







A través de las obras que integraron Los Teules José Clemente Orozco



desmitificó la forma de contar la historia de la Conquista y se dedicó a mostrar



únicamente el choque brutal y la confrontación entre dos culturas.







Las alrededor de 43 obras, entre pinturas, acuarelas y dibujos, confirman una



exposición que permite al público ser partícipe de la Conquista, a través de



cuadros que remiten al momento previo al enfrentamiento, a la lucha y a sus



consecuencias.







Así se observan piezas pequeñas y de gran formato a través de las cuales



José Clemente Orozco muestra su concepción de la violencia ligada a la



confrontación bélica; su forma de ver la dialéctica entre lo que se considera



civilización y barbarie, y también una mirada neutral que atestigua la tragedia de la



guerra y las prácticas de los indígenas y españoles.







También cómo José Clemente Orozco representó, a través de



composiciones visuales, figuras, líneas, perspectivas y juegos de colores, el dolor,



la destrucción, la soledad, el vacío, la muerte, la esperanza y la promesa de vida,



temas que abordó a lo largo de su carrera.







En Orozco y Los Teules, 1947 destacan diversos cuadros a través de los



cuales el artista jalisciense coloca al espectador frente a diversas escenas, entre



otras, de batalla, heridos, cadáveres, cuerpos en descomposición o



descuartizados, rituales, dioses, mujeres, ríos y al suceso histórico denominado La



Noche Triste.







Así se encuentra la obra Cabeza flechada, con la que inicia el recorrido y que



alude a las consecuencias violentas del choque entre españoles e indígenas; Los



Teules III. Cortés dirigiendo la batalla que muestra de forma épica la llegada de los



españoles a México.







Los Teules IV. Cabeza de caballo, que aborda los saldos de la batalla y



muestra un cúmulo de cuerpos en estado de descomposición; Los Teules VI.



Hombres del antiguo mundo indígena, cargando y destazando cadáveres, que



muestra a tres indígenas con restos humanos o llevando a cabo la mutilación de



los cuerpos para realizar actos de antropofagia.







El desmembrado, que representa de forma monumental cada una de las



extremidades de un indígena decapitado durante una batalla; Sacrificio humano,



obra que describe el ritual del sacrificio humano pero también se refiere al interés



por el estudio médico y la disección.







Y cerrando la exposición está el cuadro La Noche triste, que refleja la



pesadumbre de la derrota. En esta pieza, haciendo uso de tonos sombríos Orozco



representa heridos, muertos, dolientes y el final de la batalla, pero también a una



mujer indígena, ubicada en la parte central, que remite a la esperanza de vida.







La



muestra también incluye dos líneas del tiempo: una que aborda los momentos



destacados de la Conquista y otra que exhibe el trabajo más sobresaliente de



Orozco realizado entre 1923 y 1947.







Desde el pasado 7 de abril Orozco y Los Teules ha sido recorrida por cientos



de visitantes, de diferentes edades y profesiones, procedentes de, entre otros



estados, la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Puebla y Veracruz.







Este domingo 28 de mayo, la exposición fue recorrida por decenas de



personas, uno de ellos fue José Rodríguez, de 65 años, de la Ciudad de México, a



quien le encantó la exposición por dos motivos: el primero porque exhibe el trabajo



de José Clemente Orozco, “un artista cuya pintura me parece buenísima, ya que



es, entre los muralistas mexicanos, para mí, el mejor.







Y por el otro, porque el pintor muestra que en la Conquista “no hubo buenos



ni malos, sino que fue una guerra de matar y un tema dramático”.







Para Verónica Martínez, profesionista de 36 años, se trata de una muestra



muy buena porque da una visión de cómo fue y vivió la Conquista de forma



realista, a tal grado que el espectador siente como si la estuviera viviendo.







“Muchas de las obras te invitan a meterte en ellas y es como estar ahí, en un



sueño, para ver la sangre y que no importaba quien ganaba ya que siempre estaba



el dolor expuesto.







“Te metes en las obras y descubres que no hay un ganador sino sólo sangre,



guerra, dolor y el sufrimiento de otro ser humano. Me gustó Sacrificio humano



cuadro en donde se ve a los indígenas abriendo o descuartizando con tintes



científicos”.







Otra de las visitantes fue Beatriz Sánchez, ama de casa de 32 años del



Estado de México, a quien la muestra le pareció bastante interesante “sobre todo



me gustó que pusieran pinturas de gran formato como Piel en azul que muestra un



cuerpo descuartizado, ya que son diferentes a las obras que comúnmente vemos



en los museos”.







Mientras que el estudiante Jimm Ahumada de 15 años, invitó al público a



recorrer la exposición por el tema que aborda: “la Conquista vista desde el punto



de



vista de una guerra, algo que es muy interesante. Además por la impresionante



gama de colores que se encuentran en las pinturas, que son muy oscuras pero a



través de las cuales se recrean y provocan infinidad de emociones”.







Orozco y Los Teules, 1947 fue curada por Dafne Cruz Porchini y podrá



visitarse hasta el 6 de agosto en el Museo de Arte Carrillo Gil ubicado en Avenida



Revolución 1608, esquina Altavista, colonia San Ángel. Martes a domingo de 10:00



a 18:00 horas. Precio $45. Domingo entrada libre.







LCL

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