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Museos 2018-08-31 11:53

Conforman recorrido por el devenir de las artes gráficas en México

En el Museo Nacional de la Estampa





Conforman recorrido por el devenir de las artes gráficas en México



ï‚· Más de mil piezas integran la muestra que abarca siete décadas de

impresiones y publicaciones ilustradas en nuestro país



ï‚· Incluye obra de José Clemente Orozco, Diego Rivera, Rufino Tamayo,

Remedios Varo, Julio Ruelas y David Alfaro Siqueiros, entre muchos

otros



Un panorama general del desarrollo de las artes gráficas en México y su impacto en

la creación editorial ilustrada es lo que actualmente alberga el Museo Nacional de la

Estampa (Munae) con la muestra Impresiones de México: La estampa y las

publicaciones ilustradas en el siglo XX (1900-1968).

La exposición, integrada por más de mil piezas, entre hojas volante, carteles,

catálogos, revistas, libros, periódicos, y caricaturas, exhibe un conjunto heterogéneo

de impresos en las que predominan el fotograbado y el offset, técnicas de

reproducción de carácter industrial.

Mercurio López Casillas, curador de la exposición, explicó en entrevista que la

muestra se divide en ocho núcleos temáticos: El encuentro con las raíces; La

revolución y la gesta sublimada; Literatura ilustrada; Música y baile para todos;

Estética socialista; Estereotipos, regiones y mapas; El retrato y la caricatura; Para

los niños: Textos escolares y cuentos infantiles.

En la muestra también se observan las técnicas de carácter tradicional como

la zincografía, la litografía, el estarcido, la xilografía, la linoleografía, y el aguafuerte.

El objetivo de su exhibición es que los espectadores recorran las artes gráficas en

general.



“Actualmente los historiadores sólo se enfocan en un periodo o en un artista,

el objetivo de la muestra es mostrar un panorama amplio, histórico y además

temático para ubicar a cada creador y a los impresos en una época determinada”.

Comentó que la exposición forma parte de una serie de muestras dedicadas a

la difusión del patrimonio bibliohemerográfico ilustrado mexicano, en la que se

pueden ver grabados en madera, en cobre y linóleo. “Los grabadores siguen

practicando las técnicas tradicionales y conviven con las técnicas comerciales de

reproducción”, abundó.

En su opinión, todos los mexicanos deberían visitar la exposición porque

ofrece la oportunidad de ver diferentes temas. “Es increíble pensar que muchos de

estos impresos estaban en librerías, puestos de periódicos y expuestos como

carteles, es extraordinario observar que fueron materiales de consumo y una obra

de arte”.

López Casillas agregó que la muestra presenta como pintores, grabadores,

litógrafos, fotógrafos, caricaturistas, diseñadores e ilustradores convivieron y

prestaron su talento a la creación de objetos considerados modestos y mucho

menos pretenciosos que una pintura mural o un óleo, haciendo un trabajo de arte

para todos, que fue llevado a todo un público.

“Cuando llega el fotograbado a México se empieza a usar mucho, eso permitió

que los artistas que no necesariamente dominaban la técnica de grabado pudieran

participar en los impresos, así muchos dibujantes participaron en los impresos, en

eso radica la riqueza de artistas y materiales que mostramos”.

Agregó que Impresiones de México es un buen ejemplo para artistas jóvenes

dedicados a la pintura, el diseño, la ilustración y la caricaturista, para que observen

que grandes maestros como Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco,

Leonora Carrington y Remedios Varo tuvieron la modestia de trabajar en pequeños

y modestos ejemplares.

“Se aprecian más de mil piezas de más de 100 artistas reconocidos, poco

conocidos y anónimos. La muestra es un panorama extenso que da muy buena

idea de lo que se hizo en 70 años y cómo los artistas colaboraban en los impresos”.



El también coleccionista explicó que en los diferentes núcleos aparecen

artistas que dominan, como es caso de Leopoldo Méndez en el apartado de

Estética socialista.

“En el prehispanismo está Diego Rivera, en las caricaturas José Clemente

Orozco, quien es la estrella. Exhibimos obra de los grandes artistas, los muy

famosos, pero también los que han sido olvidados, la idea es dar una visión en

conjunto para ubicarlos a todos juntos y ver cómo convivían artistas famosos o no

tan famosos en los impresos”, redundó.

Entre los artistas que casi no se recuerdan, dijo el difusor, está Jorge Enciso,

quien diseñó un escudo de la UNAM y el escudo nacional de la bandera posterior a

la revolución, usándose hasta 1968, al cambiarse por el creado por Francisco

Eppens Helguera.

“Enciso fue una figura importante y poco conocida, aquí hay muchos libros

ilustrados por él. También hay obra de Francisco Díaz de León que fue un gran

maestro, de Fernando Leal, Ramón Alva de la Canal, Fernando Bolaños Cacho, de

más famosos como Ernesto García Cabral, hay muchos artistas y con muchos

impresos”.

Destacó que de la pintora Leonora Carrington se exhiben impresiones que

sirvieron de portadas para revistas como Universidad de México y S.nob, así como

libros, entre ellos: El mundo mágico de los mayas, editado por el INAH; el poemario

de Adela Palacios, Autorretrato de cincuenta años; Sobra de magia, de Emma

Godoy; y Los puentes, de Augusto Leonel.

La exposición abre con el apartado El encuentro con las raíces, donde se

pueden ver obra de Saturnino Herrán, quien propuso un sentido de identidad a

partir de la noción del mestizaje, resaltando en sus ilustraciones tanto al indígena

prehispánico como la arquitectura virreinal.

Se pueden ver impresos ornamentales bajo la línea del art decó, una serie de

estampas de la edición ilustrada del Popol Vuh, y el diseño de cubiertas de libros y

revistas, donde el azulejo, el tezontle, las cúpulas, la cantera y los monumentos del

virreinato fueron motivos de inspiración estética.

En el segundo núcleo, La Revolución y la gesta sublimada, se observan

caricaturas dedicadas principalmente a las figuras de Francisco I. Madero y



Emiliano Zapata publicadas en diferentes espacios, en los que colaboraban

caricaturistas como Posada, Alcalde, Orozco, García Cabral, Lillo y Pruneda.

En Literatura ilustrada se explica que la tendencia por parte de escritores y

editores mexicanos de producir sus libros en Europa, donde las artes gráficas vivían

un gran auge, iniciada a finales del siglo XIX, continuaría en la primera década del

siglo XX.

Durante los primeros gobiernos posrevolucionarios, se explica, las creaciones

más apreciadas surgieron de la vanguardia estridentista y publicaciones como

Irradiador y Horizonte.

“Poco a poco los Talleres Gráficos de la Nación, la Secretaría de Educación

Pública y las editoriales del Estado, la imprenta Universitaria, el Colegio de México y

el Fondo de Cultura Económica, tuvieron bajo sus sellos a los principales escritores

y a la mayoría de los ilustradores más reconocidos del siglo XX mexicano”.

En el apartado se aprecia obra de Jean Charlot, Sr. Atl, Ramón Alva de la

Canal, S.M Báez, Julio Ruelas, Carlos Alcalde, Jorge Enciso, Fernando Leal,

Gómez, Jorge Duhart, D. de la Torre, Juan Arthenack, José María Servín, Ricardo

Martínez, Elvira Rascón, Gabriel Fernández Ledesma, Juan Soriano, Federico

Cantú, Rufino Tamayo, Pedro Coronel, Vicente Rojo, Josep Bartolí, Alberto Beltrán,

que fueron portadas de libros de Octavio Paz, Carlos Fuentes y otros más

escritores.

El visitante al Munae podrá apreciar el núcleo Música y baile para todos, las

cubiertas de revistas, partituras y antologías musicales, como el Cancionero Picot.

Se indica que la llegada del offset a México trajo consigo el aumento de la

producción editorial ilustrada y el declive del fotograbado.

Se aprecia la recreación de bailes folklóricos y danzas indígenas, como en las

cromolitografías de Carlos Mérida para la carpeta Carnaval in México, así como

bailes populares como el rock and roll, el twits, zarzuelas, tango, danzón, el vals y el

fox-trot.

En la sección Estética socialista se resaltan producciones editoriales de

izquierda que contaron con diseños de artistas como Diego Rivera, David Alfaro

Siqueiros y miembros del Taller de Gráfica Popular y la Liga de Escritores y Artistas

Revolucionarios.



En el apartado Estereotipos, regiones y mapas, se observan imágenes de los

valles poblanos, la meseta tarasca, el Itsmo de Tehuantepec, el charro, la china

poblana, la tehuana y el indio tarasco que representaban lo típico mexicano o lo que

recibía el nombre de mexicanidad.

También se pueden ver mapas de la República Mexicana y de sus regiones

culturales en los que se identifican culturas, trajes regionales, monumentos y sitios

históricos, dos principales autores de estos materiales fueron Justino Fernández y

Miguel Covarrubias, éste último impondría un modelo de representación

cartográfica que funcionaría para la promoción turística.

En retrato y caricatura, se indica que escritores tuvieron la tradición de

encargar sus retratos que acompañarían su publicación a sus amigos artistas. A

partir de 1920 algunos pintores y grabadores realizarían retratos de los presidentes

de México, antes, durante y después de su mandato. Se observan caricaturas

publicadas en diarios de circulación nacional como Excélsior y El Universal.

La muestra es resultado de una investigación en los acervos del Munae, del

editor de RM, Ramón Reberté, y del propio curador Mercurio López, para quien la

exposición es una oportunidad única para conocer el legado gráfico y editorial de

México, útil para el público general, nuevos artistas y grupos editoriales.

A lo largo de la exposición, también se podrán apreciar creaciones de Alfredo

Zalce, Angelina Beloff, María Izquierdo, José Luis Cuevas, Francisco Rivero Gil,

Gabriel García Maroto, José Chávez Morado, José Guadalupe Posada, Leopoldo

Méndez, Adolfo Mexiac, Eduardo del Río Rius, Álvaro Pruneda y Ángel Zamarripa

Fa-Cha, por mencionar algunos.

La exposición Impresiones de México: La estampa y las publicaciones

ilustradas en el siglo XX (1900-1968) está abierta hasta el 11 de noviembre en el

Museo Nacional de la Estampa, ubicado en avenida Hidalgo 39, Plaza de la Santa

Veracruz, Centro Histórico. Horarios: martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.

Entrada general: $50. Domingo, entrada libre.

DAF

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