2025-07-28 21:58
Proyecto inédito que estará al alcance de todo el público Nace el Primer Festival de Ópera de la Ciudad de México
***Se llevará a cabo del 7 al 30 de agosto en diferentes sedes, como el Centro Cultural del Bosque del Inbal y el Centro Cultural Ollin Yoliztli
***Iniciativa de Offenbach Operetta Studio AC, Arte Lírica y Voces Latinas AC y la Sociedad Artística Sinaloense
________________________________________________________________________________
La Ciudad de México es un polo de creación e innovación operística que se ha consolidado en los últimos años. De ahí la relevancia de mostrar la diversidad y vitalidad de este arte a través de un proyecto que visibilice este gran resurgimiento musical.
Tal es la reflexión compartida por los artistas Oswaldo Martin del Campo y Martha Llamas al hablar del surgimiento del Primer Festival de Ópera de a Ciudad de México, que se realizará del 7 al 30 de agosto en el Centro Cultural del Bosque del Inbal, el Centro Cultural Ollin Yoliztli y el Centro Cultural Acatlán.
Desde hace más de seis años, ambos artistas mexicanos encabezan un proyecto que les ha permito llevar ópera al mayor número posible de espectadores. Se trata de la asociación civil Offenbach Operetta Studio A.C. la cual se preocupa por ese público que jamás han tenido contacto con este arte o que tiene la idea errónea de que sólo es para un público selecto.
Para la realización de este festival, cuentan con el apoyo de la Secretaría de Cultura del gobierno federal, a través del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, así como Arte Lírica y Voces Latinas A.C. y la Sociedad Artística Sinaloense.
Por qué un festival
Martín del Campo explica que no existe un antecedente directo como tal de un festival operístico en la capital mexicana con un enfoque tan integral como el que ellos están proponiendo. Y es que su festival combina la producción escénica, la formación académica y el acceso comunitario: “Este festival llena ese vacío con una visión innovadora y multidimensional”, resalta.
Al preguntarle sobre la razón de ser de un festival con estas características, el artista responde: “Este encuentro aspira a reposicionar a la ópera como un arte vivo, inclusivo y contemporáneo, alejándola de la percepción elitista en que a veces se la ha encasillado. A través de nuestra programación, se busca mostrar la riqueza del repertorio universal, la identidad nacional y la experimentación. De esta manera, la Ciudad de México se consolida como un núcleo de innovación operística, no solo por su tradición, sino por su capacidad de integrar diversas disciplinas”.
Los directores de Offenbach Operetta Studio A.C. destacan que otro aporte de este festival es que, además de visibilizar a la Ciudad de México como un polo de creación operística, también va a fomentar un diálogo entre generaciones, ya que en éste participarán cantantes en formación y grandes figuras como el maestro Enrique Patrón de Rueda.
Abanico operístico
Tanto Oswaldo Martin del Campo como Martha Llamas que su festival busca simbolizar la diversidad y vitalidad de la ópera, la cual va desde la comedia cantada hasta la tragedia lírica, pasando por la creación contemporánea nacional. Asimismo, buscan refrendar la idea de que es un arte para todos al ofrecer funciones y actividades académicas accesibles.
Sobre los criterios para seleccionar las propuestas y participantes, los artistas explican que la curaduría se diseñó con un equilibro entre excelencia artística y oportunidades formativas.
“Se seleccionaron obras con elencos amplios con cantantes profesionales, para involucrar a más intérpretes en escena, y se combinaron títulos canónicos con propuestas nuevas, ampliando el espectro para público y participantes. Se priorizaron producciones exitosas de nuestra compañía para optimizar recursos y centrar el foco en el desarrollo vocal. La inclusión de óperas en cine busca democratizar el acceso”, dijo Martín del Campo.
Se estrenará la ópera La Perra Chola en formato Ópera-Cinema en colaboración con la Orquesta Filarmónica Internacional, el Coro del Colegio Alemán y bailarines de la Escuela de Danza Contemporánea del Centro Cultural Ollin Yoliztli. Esta versión en formato de cine mudo musicalizado en vivo traslada la mordaz comedia del siglo XIX al universo visual y sonoro de la cultura chola latinoamericana, con toques de cholo cumbia, humor ácido y crítica social. Las funciones son del 7 al 10 de agosto en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque.
También se presentará la ópera La Capa (drama cantado de Giacomo Puccini, Il Tabarro) en formato Ópera-Cinema; una pieza que retrata con crudeza la rutina sofocante de la clase trabajadora, la soledad del matrimonio y los impulsos que llevan al límite. Serán dos funciones el 16 y 17 de agosto también en el Teatro Julio Castillo del CCB.
Además, habrá una función doble de Gianni Schicchi y Sor Angélica (óperas de Puccini) de los participantes del programa académico. La cita es el 30 de agosto en la Sala Hermilo Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli.
Por lo que se refiere a la parte académica del festival, los directores están convencidos que tanto las conferencias como las clases magistrales reforzarán la idea de una ópera que dialoga con la comunidad, generando conciencia cultural y nuevas dinámicas de disfrute. Se llevará a cabo del 18 al 31 de agosto en la Ollin Yoliztli.
Al preguntarles cuál será la filosofía o eje rector de esta parte teórica, responden: “La filosofía académica se centra en formar cantantes completos, preparados para los retos del siglo XXI. A través de talleres de técnica vocal, ciencia de la voz e interpretación actoral, liderados por expertos como Enrique Patrón de Rueda, se complementa la formación tradicional con herramientas innovadoras como la autogestión y el uso de tecnologías audiovisuales.
Estreno mundial mexicano
Si bien toda la programación del festival es importante, sobresale el estreno mundial del proyecto Tríptico Mexicano, integrado por tres óperas mexicanas contemporáneas con música de Rodrigo Macías y libreto de Oswaldo Martín del Campo: Nueve Estrellas es un retrato de los últimos minutos de vida de Rosario Castellanos; Marinero es un momento íntimo de Gonzalo Guerrero antes de su enfrentamiento con los españoles; y Café Habana muestra a un joven Fidel Castro que espera a Ernesto "Che" Guevara mientras planea la Revolución Cubana. Tendrá una sola función el 24 de agosto en el Teatro Javier Barros Sierra del Centro Cultural Acatlán.
Los directores del festival están convencidos que estrenar nuevas óperas mexicanas es crucial para promover la rica herencia cultural del país, fomentar la creación contemporánea y abordar temas relevantes para el público actual, fortaleciendo la identidad cultural de México en la escena operística mundial.
-¿Se puede hablar de un movimiento operístico mexicano actual?-
Sin duda, estamos ante un resurgimiento operístico mexicano. Desde el siglo XIX, con figuras como Melesio Morales, la ópera nacional tuvo momentos de esplendor, pero quedó opacada por el repertorio europeo. En las últimas dos décadas, sin embargo, ha cobrado fuerza un movimiento de recuperación y creación: instituciones y artistas rescatan obras olvidadas, mientras compositores como Rodrigo Macías aportan nuevos títulos. En el caso de Tríptico Mexicano, refleja esta vitalidad al abordar temas actuales y tradicionales con un lenguaje fresco y escénicamente dinámico. Este movimiento se distingue por su narrativa cercana, su síntesis teatral y su conexión emocional con el público, un sello que este festival proyecta con orgullo”.
Para más información de la programación, consultar la red social oficial:
Festival de Ópera CDMX: @operacdmx