2026-08-27 02:27
BALTAZAR CASTELLANO MELO EXPLORA LA MEMORIA Y EL IMAGINARIO AFROMEXICANO EN EL MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA
El proyecto tiene como antecedente la realización de La genética de la memoria en 2024, mural creado para la remodelación de las salas etnográficas, donde por primera vez se destinó un espacio a los pueblos afromexicanos.
La exhibición reúne cinco núcleos temáticos que exploran distintos aspectos de la cultura afromexicana, a través de pinturas, grabados, máscaras y objetos que dialogan con una constante experimentación de materiales. Podrá visitarse del 26 de agosto al 8 de noviembre de 2026.
En la obra de Baltazar Castellano Melo, la Costa Chica no es solamente un lugar de origen: es memoria, identidad y materia de creación. Desde Cuajinicuilapa, Guerrero, el artista ha construido durante más de dos décadas un lenguaje visual en el que las tradiciones, las creencias, los sonidos, los cuerpos y las historias de las comunidades afromexicanas adquieren nuevas formas.
Su obra transita entre el grabado, la pintura, el objeto y el mural, pero encuentra en la experimentación con materiales una de sus características más singulares. Para Castellano Melo, trabajar con ellos también significa acercarse a su territorio. Óleos, acuarelas y acrílicos conviven con polvo obtenido de la tichinda, un molusco característico de la región, además de pieles de animales, pintura automotriz y arena recolectada durante sus recorridos por la playa. El material deja de ser únicamente un recurso técnico para convertirse en parte de la historia que cuenta cada pieza.
Este lenguaje encuentra en Tonos y sombras una nueva forma de reunirse: 46 obras que concentran algunos de los temas que han acompañado la trayectoria del artista. La exposición se articula en cinco núcleos: Máscaras; El tono; Región y conflicto; Creencias y religiosidad, y Fiesta y música. A través de ellos, la muestra se aproxima a distintos aspectos de la vida y las tradiciones de las comunidades afromexicanas de la región.
Las máscaras de la Danza de los Diablos de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca son uno de los ejemplos más claros de su manera de trabajar con la tradición. Vinculadas con la presencia de los ancestros y con el mundo ritual de estas comunidades, forman parte de una práctica que trasciende su función ceremonial. Construidas e intervenidas por el artista, adquieren nuevas posibilidades plásticas y simbólicas, donde las formas, los materiales y los gestos de cada pieza establecen un diálogo entre la tradición y el presente.
Uno de los núcleos centrales está dedicado a El tono, una creencia popular según la cual algunas personas tienen un gemelo animal con quien comparten un destino. Lo que le sucede a uno puede afectar al otro: una herida, un estado de ánimo o incluso una transformación física. Para desarrollar esta serie, se realizó una investigación acompañada de entrevistas con integrantes de comunidades afromexicanas, acercándose a una tradición vinculada con la relación entre las personas, los animales y su destino.
La exhibición también se aproxima a los conflictos que atraviesan distintas comunidades del Pacífico. Los acontecimientos trágicos aparecen como parte de una experiencia colectiva, pero también como una reflexión sobre la necesidad de paz. En otro de sus núcleos, la religiosidad revela una dimensión distinta de la vida cotidiana. Aguafuerte, aguatinta, mezzotinta, xilografía e intervención sirven para construir imágenes relacionadas con exvotos y agradecimientos dirigidos a personajes celestiales, donde el misticismo convive con preocupaciones concretas.
Las fiestas y la música completan este recorrido por la vida colectiva. Ambas están profundamente vinculadas: donde hay música hay celebración, y donde hay fiesta aparecen instrumentos, danzas, cuerpos e indumentarias. La arcusa o bote y la artesa, espacio donde se baila descalzo al ritmo de las cuerdas y los cantos, forman parte de este imaginario que se lleva a la pintura, el grabado y el objeto.
Esta relación entre creación y territorio también está presente en su trabajo mural. En 2024, Baltazar Castellano Melo realizó Genética y memoria: un recuerdo al mestizaje, una de las piezas centrales de la nueva sala etnográfica Identidades, Historias y Visiones del Museo Nacional de Antropología. La obra representa la diversidad afroindígena de las costas de Guerrero y Oaxaca a través de símbolos vinculados con la danza, los ancestros y la espiritualidad. Su incorporación a este nuevo espacio, dedicado a las comunidades indígenas y afromexicanas, establece un vínculo directo entre esta trayectoria y la mirada que el Museo propone sobre la diversidad cultural de México.
Así, la Costa Chica aparece como un espacio de memoria y una fuente constante de creación, donde cada material, imagen y relato permite acercarse a una forma particular de entender el territorio, la identidad y las relaciones entre las personas, la naturaleza, las creencias y la comunidad. Para Castellano Melo, pintar también significa recordar, y recordar es una forma de afirmar que una historia, una cultura y una manera de mirar el mundo pueden encontrar un lugar en los museos y en la mirada de quienes las contemplan.
Sobre el artista
Baltazar Castellano Melo (Cuajinicuilapa, Guerrero, 1983) es artista plástico, audiovisual y tallerista. Es egresado de la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. Su producción aborda temas vinculados a la identidad, la cultura, las danzas, las máscaras, la música y los rostros de las comunidades afrodescendientes. Su práctica se caracteriza por la exploración de diversas técnicas y materiales, con especial interés en el grabado, la pintura y el muralismo. Ha presentado su obra en instituciones como el Museo Nacional de Culturas Populares, el Museo Amparo y el Colegio de San Ildefonso, entre otros espacios nacionales e internacionales.
Su trabajo ha estado acompañado por una labor de difusión y preservación de la cultura afromexicana, particularmente a través de proyectos vinculados con la Costa Chica de Guerrero.