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Libros 2016-01-07 20:32

Las historias de Juan Rulfo, presentes en el séptimo arte

El 7 de enero se cumple el 30 aniversario luctuoso







Las historias de Juan Rulfo, presentes en el séptimo arte







Escribió argumentos y textos poéticos que sirvieron de base a las



cintas El despojo, El gallo de oro y La fórmula secreta







Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, conocido como Juan



Rulfo (Sayula, Jalisco, 16 de mayo, 1917- Ciudad de México, 7 de



enero, 1986) es un escritor que con una breve obra se constituye en



un pilar de la literatura mexicana y universal; publicó su libro de



cuentos El llano en llamas (1953), compuesto de 17 pequeños relatos,



y la novela Pedro Páramo (1955).







Las dos historias referidas fueron llevadas al séptimo arte, pero



independientemente de estas adaptaciones, Juan Rulfo, escribió



argumentos y textos poéticos que sirvieron de base a las cintas El



despojo (1960), El gallo de oro (1964) y La fórmula secreta (1964).







Para el cortometraje El despojo, dirigido por Antonio Reynoso, de



11 minutos de duración, Juan Rulfo creó completamente el guión y el



argumento, para ello el escritor mexicano recreó incidentes y urdió



diálogos sobre la marcha, en dicho material participó el actor Jorge



Martínez de Hoyos.







La historia de una mujer embarazada (Patricia Conde) que llega



a un pueblo donde asesina a un viejo cacique es desarrollada en



Paloma herida (1963), filme dirigido por Emilio El Indio Fernández,



quien junto con Juan Rulfo es coautor del guión.







La fórmula secreta (1964), también conocida como The secret



formula o Coca Cola en la sangre, es una mediometraje del mexicano



Rubén Gámez sobre un guión de Juan Rulfo. El filme considerado



experimental, así como un ensayo poético, alude a los mitos



ancestrales, coloniales, hispánicos y modernos, que enajena la



individualidad del mexicano de ese entonces.







El destacado escritor en el género de realismo mágico también



es autor del guión de El gallo de oro (1964), dirigida por Roberto



Gavaldón. Fue coescrita junto con Carlos Fuentes, Gabriel García



Márquez y el director. El filme cuenta la historia de un pobre pregonero



que tras encontrar a un gallo dorado logra ganar una pelea de gallos y



enamorarse de la amante del dueño del contrincante de su animal.



Participaron con sus actuaciones Ignacio López Tarso, Lucha Villa y



Narciso Busquets.







De este filme se realizó otra versión en 1986 con el título de El



imperio de la fortuna, dirigida por Arturo Ripstein, en la que actuaron



Ernesto Gómez Cruz, Blanca Guerra y Alejandro Parodi.







Sus cuentos llevados al cine







El filme Talpa (1956), del director Alfredo B. Crevenna, es una película



dramática protagonizada por Lilia Prado, Víctor Manuel Fernández,



Leonor Llausás y Jaime Fernández, la cual participó en el Festival



Internacional de Cine de Cannes en 1956, cuya historia es una



adaptación a un relato de Juan Rulfo.







La historia de Pedro Páramo (1967) fue llevada al cine con la



dirección de Carlos Velo. La historia adaptada del clásico de Juan



Rulfo en la que Juan Preciado busca a su padre en Comala, fue



protagonizada por Carlos Fernández, John Gavin, Pilar Pellicer,



Claudia Millán, Jorge Rivero e Ignacio López Tarso.







Posteriormente, en 1978, José Bolaños ofrecería una nueva



versión cinematográfica de la historia de Pedro Páramo, en esta



revisión actuaron Manuel Ojeda, Abelardo San Miguel, Venetia



Vianello, Bruno Rey, Narciso Busquets y Blanca Guerra.







La película El rincón de las vírgenes, dirigida por Alberto Isaac



en 1972, es una adaptación de los cuentos Anacleto Morones y El día



del derrumbe, incluidos en El llano en llamas.







Otros filmes basados en cuentos de Juan Rulfo son Ignacio



(1975), de François Reichenbach, cuyo guión fue de Carlos Fuentes;



el drama rural Diles que no me maten (1985), de Freddy Siso; Rulfo



aeternum (1992), de Rafael Corkidi, una adaptación del cuento La



herencia de Matilde Arcángel.







Además de guionista y de que algunas de sus historias fueran



llevadas a la pantalla grande, Juan Rulfo también fue cinefotógrafo y



asesor histórico, esto en la filmación de La escondida (1955), de



Roberto Gavaldón.







Mientras que en 1964 Alberto Isaac lo incluyó como extra en la



cinta En este pueblo no hay ladrones, película basada en un texto de



Gabriel García Márquez –quien ayudó con el guión– y donde también



actuaron Carlos Monsiváis, Arturo Ripstein, Luis Buñuel y José Luis



Cuevas.







El escritor más leído







A tres décadas de su fallecimiento, diversas generaciones de lectores



y escritores no dejan de acercarse a los libros de Juan Rulfo, lo cual



se refleja en la continuidad de las diversas publicaciones en español y



en otros idiomas.







Ya sea en inglés, francés, alemán, portugués, holandés e



italiano, serbocroata, ucraniano, griego y hasta chino, japonés, turco,



hebreo y árabe, los títulos de Juan Rulfo ocupan un lugar fundamental



en la literatura universal, convirtiéndose en uno de los escritores



mexicanos más leídos y estudiados en nuestro país y el extranjero.







El escritor jalisciense alcanzó el reconocimiento a nivel



internacional con la publicación del libro de cuentos El llano en llamas



y la novela Pedro Páramo, aunque también se reconoce su papel



como uno de los maestros de la lente del siglo XX.







De acuerdo con información de la Fundación Juan Rulfo, fue en



la década de cuarenta cuando realizó la escritura de sus primeros



textos literarios, algunos de ellos publicados en la revista América de



la Ciudad de México en 1945, y Pan, editada en Guadalajara.







A estos cuentos se sumaron ocho para la edición de 1953 como



resultado de su beca en el Centro Mexicano de Escritores. En 1955



publicó dos más en un suplemento cultural, incorporándolos a la



colección de El llano en llamas en 1970, que actualmente consta de 17



cuentos: Nos han dado la tierra, La cuesta de las comadres, Es que



somos muy pobres, El hombre, En la madrugada, Talpa, Macario, El



llano en llamas, ¡Diles que no me maten!, Luvina, La noche que lo



dejaron solo, Paso del norte, Acuérdate, No oyes ladrar los perros, El



día del derrumbe, La herencia de Matilde Arcángel y Anacleto



Morones.







“El cuento Luvina ha sido considerado un precursor de Pedro



Páramo, mientras Diles que no me maten o No oyes ladrar los perros



son incluidos entre las obras maestras del cuento en toda la historia de



la literatura universal.







“En 1952 la primera de dos becas consecutivas (1952-1953 y



1953-1954) que le otorgó el Centro Mexicano de Escritores, fundado



por la estadounidense Margaret Shedd, quien fue sin duda la persona



determinante para que Rulfo publicase en 1953 El llano en llamas



(donde reúne siete cuentos ya publicados en América e incorpora



otros ocho) y, en 1955, Pedro Páramo (novela de la que publicó tres



adelantos en 1954, en las revistas Las Letras Patrias, Universidad de



México y Dintel).







“En 1958 termina de escribir su segunda novela (muy breve) El



gallo de oro, la cual se publicará hasta 1980. En 2010 aparece la



edición definitiva de esta última obra, después de una revisión



cuidadosa del original que permitió eliminar errores e inconsistencias



de la versión previamente conocida”, señala la información de la



Fundación Juan Rulfo.







Sobre su trabajo han reflexionado los escritores Jorge Luis



Borges, Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Carlos Fuentes y



José María Arguedas, entre otros. También los críticos Emmanuel



Carballo, Carlos Blanco Aguinaga y Joseph Sommers, entre otros.







“El escrutinio a fondo de la obra de Juan Rulfo me dio por fin el



camino que buscaba para continuar mis libros, y que por eso me era



imposible escribir sobre él, sin que todo esto pareciera sobre mí



mismo; ahora quiero decir, también, que he vuelto a releerlo completo



para escribir estas breves nostalgias y que he vuelto a ser la víctima



inocente del mismo asombro de la primera vez; no son más de 300



páginas, pero son casi tantas y creo que tan perdurables como las que



conocemos de Sófocles”, aseguró Gabriel García Márquez en un texto



leído en 2003 en el marco del 50 aniversario de la primera edición de



El llano en llamas.







Jorge Luis Borges escribió en 1985: “Pedro Páramo es una de



las mejores novelas de las literaturas de lengua hispánica, y aún de la



literatura.”







Las dos últimas décadas de su vida, Juan Rulfo las dedicó a su



trabajo en el Instituto Nacional Indigenista, donde se encargó de la



edición de una de las colecciones más importantes de antropología



contemporánea y antigua de México.







En cuanto a su labor como fotógrafo, Rulfo publicó por primera



vez sus imágenes en 1949 en la revista América y en 1960 expuso en



Guadalajara una pequeña colección. Fue en 1980 con una exposición



en el Palacio de Bellas Artes cuando un público más amplio tuvo un



acercamiento a esta parte de su creación.







En 2001 se publicó el libro-catálogo México: Juan Rulfo fotógrafo



y en 2002 se lanzó Juan Rulfo, letras e imágenes, con textos suyos



sobre la historia y la arquitectura de México y una selección de sus



fotografías de edificios mexicanos de diversas épocas.







A principios de 2006 se presentó el libro de pequeño formato



Juan Rulfo, fotógrafo, con una selección de imágenes y estudio



preliminar de Andrew Dempsey. En 2007 se dio a conocer Tríptico



para Juan Rulfo: poesía, fotografía, crítica, coordinado por Víctor



Jiménez, Alberto Vital y Jorge Zepeda, con ensayos sobre la fotografía



de Rulfo por Carlos González Boixo, Daniele de Luigi y Lon Pearson.







En 2009 se lanzó otro libro de pequeño formato, Juan Rulfo:



Oaxaca, con 50 imágenes tomadas en la década de los cincuenta en



este estado del país y en 2010 apareció el libro 100 fotografías de



Juan Rulfo.







Con la finalidad de cuidar y difundir el legado artístico de Juan



Rulfo, en 1996 fue constituida la Fundación Juan Rulfo, la cual tiene



bajo su custodia los manuscritos y fotografías originales del autor,



cuyo estudio, preservación y clasificación lleva a cabo de manera



permanente para permitir su mejor consulta y difusión.







CGP / DAF

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